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Peelings para el acne

El acné es una afección cutánea que suele aparecer en la adolescencia y que en muchos casos acaba siendo invalidante. Los chicos y chicas que están en esa etapa tan complicada de la vida no quieren ni salir de casa porque no les gusta su imagen, y en algunos casos este problema dermatológico llega a afectar a la psiquis de los menores. La doctora Pilar Govantes, médico experta en medicina estética y directora médica de la clínica de medicina estética Biosbcn en Barcelona, comenta qué tratamientos funcionan para acabar con los problemas de acné.

Acné y Adolescencia

El acné comienza en una edad muy mala, donde las personas nos sentimos más inseguras y cuando tenemos más complejos. En una edad en la que todo lo basamos en el exterior. Los factores que inciden en la aparición del acné se centran en el aumento de secreción de grasa. Este hecho va asociado a una piel gruesa que impide que el exceso de sebo salga al exterior, y que acaba por obstruir los poros y formando granos y puntos negros. Todo esto puede ir asociado además a una infección bacteriana que propicie la aparición de acné severo. No debemos olvidar, por otra parte, que la genética tiene su papel y que si los padres tuvieron acné de jovencitos, es más probable que los hijos también lo tengan. Por último cabe mencionar que algunos alimentos pueden favorecer la aparición de este problema dermatológico, alimentos tales como lácteos, café o chocolate. Si se observa una relación en este aspecto, lo mejor es evitar ese alimento.

Higiene Facial

La persona que tiene acné no lo tiene por una falta de higiene o por presencia de suciedad. De todas formas, es importante limpiarse la piel cada día tanto por la mañana como por la noche para evitar ese aumento de seborrea. Limpiando la piel se quita el sebo que va tapando el poro y hace que ese acné avance.


En los casos de acné, el tratamiento comienza por las higienes faciales. Lo primero que hay que hacer es limpiar el poro sin vapor, para que así no aumente su diámetro. Esta tarea debe recaer en las manos de una esteticién. Es importante recordar que los granos no se tocan porque aparte de infectarse más, dejan unas marcas que son difíciles de eliminar. Por eso son importantes las higienes periódicas, para no dar tiempo a que los granos se asienten en la piel. Tras estas limpiezas se procede a los tratamientos en consulta que evitan la formación de los granos. Estos tratamientos son agradecidos y rápidos y ya desde la primera higiene se notan los resultados. Los peelings médicos retiran las capas que tapan los poros, y en un mes el paciente notará una cara completamente diferente. Se trabaja con peelings salicílicos que rebajan el grosor de la piel y que llegan hasta la glándula sebácea, limpiando el poro. De todas maneras, existe una gama amplia de peelings para que el acné no sea un problema para nadie.

Cuidado con el Sol

El sol ejerce una acción beneficiosa hacia el acné porque es bactericida y antiinflamatorio, pero siempre en las dosis adecuadas. Un exceso de sol endurece la piel, aumenta su grosor y por eso se tapa el poro, se infecta y el grano se hace más grande. Cabe destacar que mientras se lleva a cabo este tratamiento facial no se recomienda tomar el sol.

Corrección de Cicatrices

Las cicatrices del acné resultan peligrosas ya que pueden pigmentarse y ser aún más vistosas, sobre todo si incide el sol. Un grano con cicatriz puede tener mejoría, no solución. Si las marcas son recientes, en el 98% de los casos se van a recuperar trabajando con peelings y láser con factor de regeneración para aumentar la formación de colágeno.

Fuente: vivirmejor.es

Cicatrices del acné

Del acné siempre se hablará, y debe ser así, ya que es una enfermedad en la piel sufrida por más del 70% de los adolescentes, desde su desarrollo hasta como los 18 años de edad.

Pero también el acné aparece en adultos jóvenes, como en personas arriba de los 40 años. Las lesiones que produce se presentan como puntos negros llamados comedones, como pústulas que son aquellas espinillas que contienen pus adentro y se ven como granitos con punto amarillo en su centro. A las personas les encanta quitar estas espinillas con sus dedos, se las pellizcan y muchas veces solo hacer esto provoca esas cicatrices características, así como manchas.

El acné también se manifiesta con quistes, es decir, aquellos que se llaman “ciegos”, que están debajo de la piel, por decirlo así, y que ocasionan muchas cicatrices.

Debemos tratar todas estas diferentes formas de acné, para evitar así las cicatrices que es un motivo de consulta diario en nuestro trabajo.

La cicatriz es un daño muy profundo en la piel, por ejemplo, pensemos en una cicatriz de una cirugía de apéndice. Queda una marca en nuestro cuerpo después de este procedimiento quirúrgico. Igualmente, después de un acné muy fuerte que tuvo nódulos o quistes, pueden quedar cicatrices las cuales tienen varias opciones de tratamiento, pero se necesita de paciencia y perseverancia en esto por parte el paciente.

Podemos mencionar la microdermabración, la cual se realiza con una máquina especial que a través de un tubo de vidrio saca partículas de cristal que al tener roce o contacto con la piel, la limpia, como exfoliándola pero más profundamente, removiendo impurezas, afinando y poniendo más tersa la piel. Ayuda mucho con esos poros abiertos, como dicen los jóvenes, con excelentes resultados.

Este tratamiento se aplica en varias sesiones, y según como va respondiendo el paciente, ya que no es dolorosa, puede mezclarse o alternarse con algún tipo de peeling (de esto quiero mencionar, que hay tantas marcas y tipos de peeling como marcas de perfumes). Por eso cuando un paciente dice “me hice un peeling”, no significa que todos los dermatólogos usamos los mismos tipos.

Al contrario, usamos uno en particular, con base en la experiencia y los resultados, y según el tipo de enfermedad, grado de acné, de rejuvenecimiento y de las cicatrices, entre otros factores. Hay personas que tienen más de 10 años con cicatrices, por lo tanto, no deben de pensar que en dos semanas o dos meses no tendrán ninguna cicatriz.

Hay peelings desde los más simples hasta los más profundos; hay algunos que no producen piel roja y pueden realizar sus estudios o trabajo sin problemas como estar “pelando” o estar “ muy rojo”, pero hay otros tipos de peeling que implican que la persona se debe quedar en casa un par de días, porque la piel sí estará “roja y pelando mucho”. Todo depende del tipo que se recomiende. Hay también microcirugías para esos “hoyitos” que produce el acné, así como aplicación de materiales de relleno.

Realizamos también tratamientos en base IPL, con resultados excelentes. Hay algunos láser que ayudan en esto, como otra opción en tratamiento.

Es importante consultar a tiempo cuando el acné aparece en el rostro, espalda o pecho –para evitar así la formación de cicatrices, aunque tienen tratamiento, no se eliminan completamente si bien pueden lograr resultados excelentes que le produzcan al paciente sensación de belleza y bienestar.

Fuente: Dra. Leana Quintanilla de Sánchez para laprensagrafica.com

ACNÉ: una molestia del interior

Combatir el acné es poner orden a las soluciones acertadas y efectuarlas. ¡Jamás lo dejes al azar!

Las explosiones de acné, para la medicina natural homeopática —medicina alternativa caracterizada por el uso de remedios carentes de compuestos químicos—, son parte de un malestar interno del cuerpo; y en esto concuerda con la dermatología, que atribuye su aparecimiento a factores genéticos y hormonales. Los expertos en psicología aconsejan que deseches el estrés por esta situación y busques una salida relajada y acertada, con ayuda de profesionales.

Campo de batalla natural

Cuando el acné ataca es probable que algún órgano del cuerpo esté fallando. “No se trata de una simple cuestión estética que se ve mal en la piel”, expone Ellen Figueroa, homeópata. Para dar con el verdadero origen del acné, Figueroa recurre a la electroacupuntura, a través de la cual se determina el estado de salud de los órganos del cuerpo, “porque su brote puede ser la señal de alerta de que hígado, riñones o páncreas tienen mal funcionamiento”, señala.

El tratamiento comienza con un proceso de desintoxicación y dieta prescrita por el especialista. Al detectar la raíz del problema se procede a atender el régimen alimentario, que se determina de acuerdo con el tipo de sangre del paciente.

“Una naranja no le hace el mismo efecto a todas las personas. Es necesario conocer su tipo sanguíneo para delimitar qué alimentos favorecen a cada sistema”, explica Figueroa. Con esto se opaca el mito de que el chocolate o los lácteos producen granos. En realidad, ninguno de estos alimentos ocasiona el mismo efecto en todos los organismos. Cualquiera que sea la dieta, debe durar unos 15 días.

“A medida de que avanza el tratamiento homeopático, el acné desaparece poco a poco”, explica Figueroa. La razón es que al curar el interior, la alarma de emergencia del cuerpo se desactiva y deja de brotar.

El problema estético, visible en pequeñas marcas o cicatrices, se procede a tratar con láser u otras terapias naturales como la aplicación de sábila, pepino, cáscara de güisquil, dependiendo del grado de daño. Todo tratamiento debe ser recomendado y dispuesto por un profesional con experiencia en el campo de la medicina. De lo contrario, puede causar más daño que alivio.

El combate con la medicina

El acné es una enfermedad de la piel cuyo tratamiento le compete a la dermatología. Es con esta disciplina médica que se explica cómo actúa en la piel —desde un folículo sebáceo a nivel de la dermis—, y cuáles pueden ser los grados de crisis que se observen.

La dermatóloga Telma Meda, explica que se trata de una dolencia de origen endocrino —hormonal—, con base en los andrógenos, por lo que afecta con más frecuencia a los varones que a las chicas, en la etapa de la adolescencia, aunque también surge después de los 35 años.

Los dermatólogos también están en la sintonía de que se trata de un padecimiento ocasionado, en algunos casos, por factores emocionales, y que tiende a empeorar con el estrés.

Nadie puede presentar el mismo cuadro de origen en esta enfermedad y el tratamiento debe ser individualizado. “Cada paciente es único e irrepetible”, recalca Meda.

Existen varios tratamientos eficaces que atacan la enfermedad y debe ser un especialista quien lleve el caso.

Meda asegura que el acné tiene cura en un 90 por ciento de los casos, pero debe hacerse una buena investigación del individuo a nivel glandular, para atacar de raíz. El tratamiento puede durar más de seis meses, y se divide en oral —medicamento— y estético. En este último se emplea el peeling —eliminación de las células muertas—, microdermoabrasión —tratamiento de exfoliación avanzada— y láser, con los que desaparecen las cicatrices.

En cuanto a la dieta, lo que tengas que comer dependerá de tu organismo y el resultado del estudio que te haga el experto, por lo cual no se puede estandarizar, opinan las profesionales. Lo que sí es cierto es que el estreñimiento agrava el acné, principalmente en las mujeres, que son quienes más lo padecen. “Antes de hacer sufrir a un paciente eliminándole alimentos de su dieta, es mejor insistirle en que aumente la ingesta de verduras y frutas con cáscara (por la fibra)”.

La lucha con el yo

Con el enrojecimiento de tu piel, provocado por el acné, llega la autoestima baja. Los nervios y el estrés de padecerlo solo empeoran las cosas. Así que relájate y lleva por un camino agradable esta molestia.

La psicóloga Hilda Luz Orellana argumenta: “si estás pensando que nada de lo que tienes se ve bien, entonces trabaja para que sea lo contrario, porque la ley de la atracción existe y llamarás un entorno gris, si tú lo pintas de ese color. Con o sin acné debes ser una persona segura y efectiva, que refleje fortaleza y atraiga el bienestar. Sobre todo porque se trata de un problema más que, como todos, tiene solución. Las personas ganadoras, buscan y encuentran las soluciones”.

También existe un estudio científico publicado en British Medical Journal que afirma que la utilización del medicamento isotretinoína no provoca depresión, como se creía en el pasado; pero hace referencia a que el acné agresivo sí tiene efectos psicológicos negativos arraigados. Con esto, el mensaje es que, lo importante es que te sientas bien contigo mismo.

Concluyamos en que los tratamientos y el origen del acné no son los mismos para todos, y no se debe seguir los consejos de amigos o familiares. Cada cuerpo posee una capacidad natural de curarse a su ritmo, así que si estás bien asesorado, podrás llegar a un final feliz en esta enfermedad de la piel.

Fuente: Hilda Rodas en prensalibre.com